Trujillo: Conjunto Monumental

Atardecer en Trujillo

Atardecer en Trujillo

Investigadores e historiadores que sitúan los orígenes de la ciudad de Trujillo, en el siglo IV antes de Cristo, en razón a los vestigios encontrados. Son muy interesantes los estudios realizados sobre las pinturas rupestres encontradas en las Cuevas del Pradillo y sobre los hallazgos en las excavaciones efectuadas en la finca “Agua Vieja”. Posteriores civilizaciones también han dejado marcadas sus huellas, como lo atestiguan los restos romanos, visigóticos, árabes… Como se ha indicado, a comienzos del siglo XIII, el 25 de enero de 1.232, Trujillo fue recuperado para el cristianismo, siendo esta época la que más defina la arquitectura que domine.

El paso de la historia, ha dejado uno de los conjuntos históricos yu monumentales más interesantes de Extremadura y de España. ASí lo atestigua su recinto amurallado, cuyos palacios conforman un excepcional conjunto, en el que sobresalen los alcázares cuyos rasgos militares aún persisten a pesar de los siglos y las reformas realizadas.

Consciente de sus responsabilidades, el gobierno de la nación, inició una interesante campaña de restauraciones, por los años 1.960, que a la vista quedan. La posterior Asociación de Amigos de Trujillo, responsablemente, continuó aquella tarea con resultados satisfactoris, no obstante sus reducidos medios económicos, recuperando de sus ruinas, verdaderas joyas arquitectónicas. Pero aún queda mucho por recuperar con verdadero valor monumental y sentimental, por haber sido cuna de trujillanos con talla universal, que consiguieran gloria para su natal Trujillo, para Extremadura y para España. Incomprensiblemente aún se conservan las ruinas del que se tiene por solar de Diego García de Paredes, conocido por el Sansón de Extremadura y Hércules de España, que asombró al mundo con sus prodigiosas fuerzas en las guerras de Italia. Otro tanto ocurre al que se le tiene como palacio de la familia Carvajal, a la que pertenece el Cardenal Juan de Carvajal, diplomático al servicio del Vaticano durante 25 años, al que, según sus historiadores, su gran humildad le privó lucir la Tiara Pontificia. El ruinoso palacio que fuera de Juan Alfonso Altamirano (Juan Alfonso de la Cámara), primer Señor de Orellana la Vieja, cuyos ruinosos cubos, dejan entrever su belleza monumental. El de la familia Vargas, en las proximidades del Mirador de las Monjas, en cuya hermosa y bella fachada resisten las inclemencias de los siglos los escudos de su nobiliaria.

Y otros más que urge rescatar para rehabilitar en su totalidad el conjunto intramuros, que formaba la antigua “Villa”. A pesar de los actuales abandonos, hemos de confesar que jamás disfrutamos de nada tan hermoso y bello, quede ese conjunto monumental, en los años en que dispuso de iluminación artísticas. A cierta distancia, no se podía apresciar si ese bellísimo espectáculo descendía desde el cielo, o por el contrario era que emergía entre luces maravillosas.

En el siglo XV, la ciudad hubo de buscar nuevas zonas donde encontrar cobijo para el aumento de su población. Fueron naciendo arrabales, que se situaban en torno a los muchos Conventos que circundaban la ciudad. En las proximidades de uno de ellos, se tiene casi la certeza que naciera el trujillano más universal, Francisco Pizarro. Todas las teorías se encaminan a que en la actual calle Tintoreros, en su nº 20, llegara al mundo nuestro personaje, junto al Convento de San Miguel, demostrado que dicha casa fuera propiedad de Juan Casco, que se encontraba en la Huerta de Trujilo, pues es sabido que los Copnventos disponían de hermosas y feraces huertas, que el trujillano labraba. Hay algún autor, afirma que Pizarro fundó su primera ciudad llamándola San Miguel, en recuerdo de su arrabal trujillano. Buena ocasión para acelerar estas investigaciones y en caso afirmativo tener un recuerdo colocando una lápida en su fachada, que recuerde el lugar de su nacimiento. Casa humilde y sencilla, como corresponde a las grandes figuras; Cristo nació en un pajar.

La importancia monumental de Trujilo, motivó que fueran declaradaos de interés nacional los más representativos. Pero el Decreto 2223/1962, de 5 de septiembre, en su art. primero: “Declara ciudad monumental histórico-artística el conjunto urbano de la ciudad de Trujillo”, reconociendo los valores monumentales a que nos venimos refiriendo. No tardaría en llegarle el espaldarazo, cuando en 1.975 merecía ser la aportación de España al Año Arquitectónico de Europa, con cuyo motivo, la Asociación de Amigos de Trujillo, organizó una interesantísima exposición en el Club Urbis, de Madrid, que se tituló “Trujillo en el Año Internacional  Arquitectónico”. Se ofreció el Club para organizarle porque Trujillo había sido seleccionado como una de las ciudades modelos en España de lo que es y puede ser una ciudad antigua. Su inauguración fue refrendada por las conferencias del Iltmo. Sr. D. Miguel Alonso Báquer, Director General del Patrimonio ARtístico, sobre “La vitalizaciópn del patrimonio arquitectónico hispano”, y otra por el Excmo. Sr. D. Javier Carvajal, Doctor Arquitecto, con el tema “Trujillo, ciudad histórica”. Mientras tanto, en la exposición, plazxas, calles, retablos de iglesias y retablos favulosos de sus fachadas solariegas, quedaban reflejadas por obra y gracia de las fotografías del genial Romero, a la admirtación de todo Madrid. Y para que nada faltara, allí había un magnífico panel con los nombres de Trujillo en la geografía mundial, que hasta 16 veces se repite, y los blasones de los linajes trujillanos. Y es que, se decía: “Trujillo Universaliza Extremadura”. Está claro, que si España selecciona a Trujillo para que la represente con motivo del Año Europeo del Patrimonio Arquitectónico de Europa, es porque tiene categoría y méritos más que suficientes para ocupar un lugar ante la UNESCO.

El programa de TVE, titulado “Las Cuentas Claras”, emitido el 31 de diciembre de 1.985, estuvo dedicado a la entrada de España en el Mercado Comu Europeo. Trató la apertura de España hacia Europa, la que se incorporaba en su cultura. Con ese motivo, las cámaras ofrecieron un esmeradísimo programa documental de las dos ciudades españolas que habían sido seleccionadas como las más universales, Santiago de Compostela y Trujillo. Aquella por su apertura hacia Europa, a la que tiene abiertos caminos de peregrinaje hacia el sepulcro de nuestro Santo Patrón, el Apóstol Santiago. A Trujillo, como genuino e indiscutible representante de España, por su especial proyección hacia tierras americanas, por el camino que abrieron los trujillanos, a través de tierras y océanos, y por el puente espiritual que establecieron entre España y aquellas fraternas y queridas naciones hispanas. Se las representaba con tantos paralelismos, que se las hacía coincidir como hermanas gemelas. Las dos son interesantísimos Conjuntos Monumentales, cuyo mensaje televisado debió llegar a todos los rincones patrios y a otros muchos puntos del extranjero. Si Santiago había sido declarado Patrimonio de la Humanidad, Trujillo había representado a España en el año Arquitectónico de Europa, como modelo de lo que es y debe ser una ciudad histórica y monumental. Nos hace pensar, que tanto en este como en el anterior caso, fueron mensajes lanzados por las autoridades nacionales, reconociendo y recordando innegables e indiscutibles valores, hasta ahora ignorados por quienes tienen responsabilidades regionales, estimulándoles en funciones que no ejercen. Resultado curioso, que en tanto a nivel nacional, repetidamente, se le reconoce, se le ensalza, engrandece y valora a Trujillo, a nivel regional se le ignora, menos cuando se quiere salir airoso en determinadas fechas. Confiemos que los políticos extremeños, de una vez para siempre, se tomen con la debida seriedad un tema tan serio, que sólo abuntantes frutos pueden acarrear a nuestra región.

Nadiwe ignora el gran papel que viene jugando Trujillo en los últimos años, asumiendo con la mayor dignidad, su condición de Centro Cultural Regional y su Plaza Mayor convertida en la Plaza Mayor de Extremadura –funciones que siempre ha asumido– con motivo del Día de Extremadura, acogiendo a esos 90.000 representantes de nuestra región que se dieron cita el último año, para festejar los importantes actos. Pasados los primeros años, que se hicieron coincidir con los religiosos en honor a la Patrona, la Stma. Virgen de Guadalupe y en aquella villa, la Junta Regional se convención de la necesidad de desligar unos de otros festejos. Haciéndolos coincidir en Guadalupe, se creaban serior problemas de espacio, había que buscar a los profanos un lugar más apropiado dentro del territorio regional, se necesitaba una ciudad con unas características determinadas y con una Plaza Mayor, la de mauor capacidad donde acoger en un mismo acto a miles de extremeños. No hubo necesidad de un concurso, porque todas las miradas se encaminaron hacia una misma dirección, porque en todas partes se sabía que la de Trujillo ofrecía todas las características que se necesitaban. Es la de maor cabida, la más bella, la más monumental y envuelta en un Conjunto Monumental de primera magbnitud, que siempre ha asumido su condición de Capital de la Región, dese que lo fuera durante siglos. Sus características aseguraba de antemanoa todos los éxitos, como se ha demostrado en los años pasados. Se ha comportado como la auténtica Capital Cultural, porque además de ser sede de su Real Academia, ha acogido en años precedentes a todas las asociaciones culturales, reuniendo durante varios años, a todas las bandas de música, orfeones, agrupaciones corales, folklóricas y de cualquier otro tipo y todas las deportivas que se han dado cita en esta misma fecha, hecho que no se ha producido en ningún  otro acto regional, en ningún otro punto de nuestra geografía. Y se ha rebasado lo regional y nacional con intervención de espectáculos internacionales (aunque sus protagonistas sean nacionales). Nada más que recordar a Montserrat Caballe, José Carreras, Luis Cobos y su orquesta, The Royal Philarmonic Pops Orchestra de Londres y Otras. Y es que, una vez más “Trujillo Universalizaba Extremadura”.

Aprovechando la referencia que hemos hecho de la Plaza Mayor de Trujill, completaremos su información, con unas citas sobre ella que tenemos archivadas, en las que sus autores nos dejan de cuanto en ella han creido ver, que reforzará los juicios que sobre la misma se han vertido en el párrafo anterior.

Para una de las últimas Marquesas de la Conquista: “La Plaza Mayor de Trujillo era la más bella”.

Javier Martín Artajo: “La Plaza Mayor de Trujillo es única del mundo por su anárquica belleza, circundada de palacios y de casonas nobles, cuyas fachadas barrocas uno ha visto reproducidas muchas veces en Méjico, Puebla, Tasco y otras antiguas ciudades del Nuevo Mundo”.

Antonio Lucas Verdú: “Asombro de propios y extraños. Oh, bella Plaza trujillana, exclamará Chico Pello, que la ve más hermosa y bella que la Grande Place de Bruselas, orgullo también de españoles, lujo de España, o la de Trafalgar Square y aún más hermosa que las Plazas Mayores de Madrid y de Salamanca. Plaza, sin duda, precisaré, más en su apertura, frente a la perfecta y geométrica Plaza Mayor de Salamanca, como la intuyó Pemán, ser la Plaza Mayor del Imperio Español. …Plaza Mayor trujillana, en cuyo recinto se alzaron pendones a voz de pregoneros proclamando a los Reyes de España, o se celebraban fiestas y torneos cuando los trujillanos ensanhaban los mundos o realizaban la unidad geográfica. Plaza Mayor de la hispanidad, Plaza de Trujillo”.

Juan Pedro Zarranz y Pueyo, que fuera obispo de Plasencia: “La Plaza Mayor de Trujillo es la ¡Plaza Mayor de España!”.

Felipe Sasone: “La Plaza Mayor de Trujillo es la Plaza más española de España”.

Francisco Acaso Gómez: “Prefería la de Trujillo entre todas las Plazas de España, porque es la más bella, porque es la obra del subconsciente por espontánea y madurada de un proceso de siglos, no del genio de un sólo hombre, sino del genio de un pueblo. Y reveladora de las más hondas raices de España. Anchurosa Plaza, máxima representación de las plazas españolas. En Trujillo y en su Plaza Mayor como símbolo, está España, la España viva, la España auténtica y eterna”.

José Farcía Nieto: “¡Bien servida fuiste, Ciudad de Trujillo, bien recordaba y amada de lejos, en distancias que nadie había logrado!…Tú eres América … Porque de tu espléndida riqueza monumental yo quiero escoger ese Palacio del Marqués de la Conquista. Y de ese Palacio voy a quedarme con la fachada, ay de esa fachada con una esquina, y de la esquina con ese maravilloso balcón. Porque ese balcón eres tú, Trujillo, esa esquina, esa proa de una nave que abre la esperanza del mundo nuevo, ese balcón, ese pecho abierto a la luz estelar de la futura Hispanidad”.

Angeles Villarte, de su escritorio “Evocación de América en la Plaza Mayor de Trujillo”: “La Plaza deja maravillados a quienes la contemplan… Se la ha calificado de monumento único en el mundo y no hay exageración”.

Pedro de Lorenzo: “Plaza de caballeros, en su ruedo el trujillano corre toros a la antigua usanza… Amplia, perfecta, circunstanciada, se merece lo que es: Plaza Mayor, de las más acabadas de la patria. ¡Plaza Mayor de la Hispanidad!”.

Jean Cau, premio Goncourt: “Trujillo es una maravilla. Una ciudad fijada en el tiempo, en la Historia. Da la impresión de una ciudad petrificada, en el paisaje. Me pareció extraordinaria –no me importa si es buena o mala– la estatua “surrealista” de Pizarro. Su sombra se dibuja gigantesca, por las noches, en el palacio que tiene enfrente. Es como una nueva Pompeya. La genta visita Toledo como visita obligada. Debiera visitar Trujillo”.

Antonio Díaz Cañabate: “Hay que imaginarse la Plaza Mayor de Trujillo en los buenos siglos,  en los del esplendor trujillano, el XVI y XVII. …Plaza Mayor es, en efecto, la de Trujillo, concebida con grandeza y riqueza trazada. Palacios la rodean. Un templo la preside. Un amplio espacio la forma. La vista se extasía. El ánimo se esparce. Las bellazas se amontonan. … Remanso de glorias pasadas es hoy la Plaza Mayor de Trujillo, que es para mí la Plaza Mayor de la España Imperial, la Plaza de Carlos V.”.

En este interesante muestrario de opiniones, expresadas con la mayhor sencillez zy sinceridad, creemos haber captado seguridad y continuidad en sus afirmaciones por parte de sus autores, por espontáneas. Un momento más, en el haber trujillano que en lo histórico, monumental y en lo universa, digno de ser patrocinado por la UNESCO.

Como dejara escrito el Conde de Canilleros: “…mientras en el Nuevo los trujillanos echaban los firmes cimientos del Mundo Hispánico, en el Viejo Continente, los magníficos representantes de la ciudad mantenían esa tónica de los extraordinari, símbolo de lo truijillano”. Y sin hacer una meticulosa Selección, esos Trujillanos podían llamarse:

Diego García de Paredes.- Sansón de Extremadura y Hércules de España, cuya fama llegó a todos los rincones del mundo. Destacó en Nápoles y en Roma, en las guerras de Italia. Estuvo al servicio directo del Papa Alejandro VI. Brazo derecho del Gran Capiután, cuya fuerza era tal, que se contaba que él solo era capaz de detener un ejército de enemigos apostado en un puente. Sus últimos años permaneció a las órdenes personales del Emperador CArlos V. Alcanzó el grado de Coronel. Su biografía, contiene abundatnes e interesantes hazañas de nuestro personaje.

Juan de Carvajal.- Estudió en Salamanca y en Roma. Cardenal de Santo Angelo. Durante un cuarto de siglo fue el diplomático y embajador más hábil del Vaticano, disfrutando de la confianza de los Papas Martino V y Eugenio IV. Destacó por su piedad y sabiduría. Su gran humildad le privó de la Tiara Pontificia.

Gaspar Cervantes de Gaete.- Fue Arzobispo de Mesina, en Italia. Destacó como Canonista en el Copncilio de Trento en 1.563. Arzobispo de Salerno hasta 1.564. Nombrado Arzobispo de Tarragona en 1.568, le retuvo el Papa San Pío V, gran amigo suyo, para solucionar la famosa causa inquisitorial del Cardenal Carranza, Arzobispo de Toledo. Ocupó el Arzobispado de Tarragona en 1.572. Se le atribuye la fundación de los llamados Seminarios Tridentinos, primeros Seminarios de España.

Juan Alfonso Altamirano.- Estudió Leyes en Sevilla, alcanzando altos puestos en Burgos y en Valladolid. Alfonso XI le nombró su Secretario de Cámara, por lo que se le conoció como Juan Alfonso de la Cámara. Valorando sus méritos, el Rey le concedió el Señorío de Orellana la Vieja, apellido que adoptó desde entonces, aunque manteniendo el escudo de armas: los diez roeles.

Juan de las Casas.- Capitán de corazas en la guerra de Alemania y Portugal. En 1.600 era Regidor de Trujillo. Murió siendo Alcaide del Castillo de Alcalá la Real. Tenía el hábito de Calatrava.

García Cervantes de Gaete.- Licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca. Fue Oidor en la Cancillería de Granada y después del Consejo Real. Era sobrino del Cardenal Cervantes de Gaete.

Hernando de Becerra, “El Maestro”.- Profesor de la Universidad de Valladolid en la facultad de Filosofía. Era hermano de Alonso Becerra, padre el arquitecto Francisco Becerra.

Diego García Bejarano.- Conocido por “El Rico”. Político distinguido. Intervino en las guerras sostenidas por Enrique III. Cuando subió al trono Juan II, le nombró de su Consejo Real.

Diego Bejarano Cervantes Orellana.- Ingresó en 1.646 en la Orden de San Juan de Jerusalén, con el cargo de Procurador en Andalucía y después en Castilla. Secretario de Embajada en 1.672, y en 1.674 Recibidor o Tesorero General en Madrid y, en 1.675, Gran Canciller. Confirmado Recibidor en 1.676 y Bailío del Santo Sepulcro en 1.679. Permaneció casi 50 años al servicio de la Orden de San Juan de Jerusalén.

Fray Felipe Meneses.- Dominico. Estudió en Salamanca. Profesó en el Convento de la Encarnación de Trujillo, componiendo las sabias Reglas de la Cofradía de Caballeros del Hospital del Espíritu Santo. Colegial en San Gregorio de Valladolid y catedrático de la Universidad de Alcalá. Reformador de la Orden de la Merced. Escribió “Tratado de Confesores”, “Tratado de los Sacramentos”, “Compendio de la Doctrina Cristiana”, y la obra ascética “Luz del Alma”.

Fray Juan de Orellana.- Perteneció a la Orden de Predicadores. Escribió sobre Dogma y Moral Ascética con gran elogio de sus contemporáneos. Fue consultor del Supremo Tribunal de la Inquisición y del Consejo Real.

Fray Gaspar de Nelo.- Agustino. Muy versado en sagrada Escritura, escribió “Comentarios de San Mateo y San Lucas”, “Comentarios sobre el Apocalipsis de San Juan”, editadas en 1.584. residió en Salamanca, donde fue Maestro de su Orden y Profesor de sagrada Escritura en Valladolid.

Fray Diego de Boroa.- Jesuita. Prefecto de EStudios de América. Escribió “Epístolas sobre la vida y muerte del padre Alfonso de Aragón”.

Fernando Calderón y Chaves.- Perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén, profesando en 1.612 y fue nombrado Procurador de la Enfermería en 1.631 y Procurador del Granero en 1.631.

Luis Francisco Calderón.- Distinguido militar, de vida azarosa, pero hecha penitencia, escribió un libro “Opúsculo de Oro”, el camino de la perfección, que describe siguiendo a Santo Tomás. Sus prologuistas y censores le califican de “príncipe de los eruditos”.

Alvaro Carvajal Pizarro.- Fue un gran militar. Sus campañas en Francia y en Portugal le dieron renombre y prestigio entre los generales del ejército.

Fray Diego de Chaves.- Nacido en 1.492. Dominico en su natal Trujillo. Estudió en Salamanca y en Sevilla. Lector de Teología en San Esteban de Salamanca. sustituyó en la Cátedra de Prima a Fray Pedro de Soto cuando marchó al Concilio de Trento. También sustituyó al gran Melchor Cano por el mismo motivo –Concilio al que también fue a sentarse entra tantos sabios–, teniendo como discípulo al que sería Gran Teólogo, Domingo Báñez. Nombrado por Felipe II confesor de su esposa Isabel de Valois y del príncipe Carlos. Posteriomente el mismo Rey le nombró su confesor, cargos del que jamás fue relevado. Fue muy elogiado por los sabios de la época: Soto, Melchor Cano, Santa Teresa de Jesús, Arias Montano… Su humilde condición no le permitió aceptar de Toma, los obispados para los que fue propuesto Felipe II.

Gabriel de Chaves.- Jurista distinguido, nacido a finales del siglo XVI. fue del hábito de la Orden de Calatrava, gozando en Madrid gran renombre como abogado. Fue del Consejo Real de Hacienda y del de Castilla.

Juan Chaves Mendoza.- Estudió en Alcalá de Henares. Fue Juez y Corregidor de Sevilla y más tarde se le nombró en Madrid Consejero Real de Castilla, y cuando murió desempeñaba la Presidencia del Real Consejo y Cámara de dicho alto Cuerpo. Tuvo el hábito de Santiago.

Luis Chaves, el Viejo.- Gran caballero, nacido en 1.400. En su Alcázar fue donde se hospedaron los Reyes Católicos cuando trasladaron la Corde de Castilla a Trujillo, en sus luchas contra la Beltraneja. En su palacio se celebró el Consejo en el que le nombró a don Fernando como Rey de Aragón, a la muerte de su padre don Juan, y en el que se tomó el acuerdo de la unión de todos los territorios para la Unidad Nacional, con el “Tanto Monta…”. También se firmó con Portugal la “Paz de Trujillo”, que afirmaba a los Reyes Católicos en la corona de Castilla, y también se firmó el Primer documento de Cancillería, en diciembre de 1.479, en el que por primera vez aparecen unidos Castilla y Aragón, y ellos como Reyes de España. Perdió tres de sus hijos defendiendo los derechos de doña Isabel. Recibió grandes recompensas y honores, entre ellos el Señorío de Caudilla (Toledo) y tomar juramento a los Reyes de Castilla. Fue un personaje que disfrutó de la estima personal de los Reyes Católicos. Murió en 1.492.

Alonso de Escobar.- Renombrado militar, nacido a finales del siglo XVI. Caballero del hábito de Santiago. Alcanzó el empleo de Tenitnte General del Ejército, en el que tuvo una actuación muy destacada. Gozó de la Encomienda de la Orden.

Gonzalo Pizarro.- Fue el padre de Francisco, Hernando, Juan y Gonzalo Pizarro, grandes conquistadores en América. Se inició en la guerra en Trujillo en tiempos de Enrique IV. Tomó parte muy activa en la conquista de Granada, pero donde se distinguió fue en las campañas de Italia y Flandes, con su paisano Diego García de Paredes. Enviado a Navarra para contener a los franceses, falleció en Pamplona por las heridad recibidas en el sitio de Amaya. Se le conoció por El Largo, por su estatura y El Romano por sus campañas en Italia, habiéndose distinguido en el asalto a la Ciudad Eterna. Alcanzó el grado de Coronel.

Alonso García de Vargas.- Fue Consejero del rey don Juan II de Castilla, al que sirvió y al que le unió una gran amistad. Obtuvo para Trujillo el Título de Ciudad, del rey citado en el Astudillo en 1.430.

Fray García de Loaysa.- Arzobispo de Sevilla. Fue General de los Dominicos y Presidente del Consejo de Indias. Fueron sus hermanos Fray Jerónimo de Loaysa, Arzobispo de Lima y Fray Domingo de Mendoza, que es el siguiente:

Fray Domingo de Mendoza.- Dominico. Era subprior del Convento de San Esteban en Salamanca, cuando en 1.510 fue comisionado para llevar diez religiosos de su Orden a la Isla de Santo Domingo.

Juan Vargas Carvajal.- Nacido en 1.528. Perteneció a la Orden de Alcántara. Vivió muchos años en la Corte de Felipe II, quien le nombró gentil hombre de Casa y Boca. Acompañó al monarca desde Alemania y España a la conquista de Portugal en 1.580.

Fernando Pizarro de Orellana.- Colegial en Cuenca. Catedrático de la Universidad de Salamanca. Obtuvo el grado académico de Licenciado, ocupando el puesto de Oidor de la Real Audiencia de Sevilla y de Granada. Pero donde sobresalió, fue como Fiscal del Supremo Consejo de Ordenes Militares. Fue Comendador de Bétera. Contra las falsedades vertidas, reivindicó la fama de sus paisanos en Indias, publicando una obra titulada “Varones Ilustres del Nuevo Mundo” y otra titulada “Descubridores, conquistadores y pacificadores”.

Gutierre de Varbgas Carvajal.- Teólogo distinguido, nacido en 1.504. Obispo de Plasencia en 1.556. Se le conoció como el Obispo-arquitecto, pues bajo su dirección se alzaron muchas iglesias en su Diócesis. Era hermano de Francisco de Camargo, capitán de la armada de Cortés, de la de Garay de de la que marchó a la Especiería, por el Estrecho de Magallanes.

A la hora de preparar este trabajo, se ha tenido muy en cuenta la recomendación que se hace en la convocatoria de estos XIX Coloquios Históricos de Extremadura, que invita a que se tenga presente la proximidad del V Centenario del Desubrimento, con alusiones que nos recuerde tan memorable fecha, por la transcendencia que tiene para nuestra región, en razón al gran número de extremeños protagonistas en tan memorable fecha, a los que debemos nuestro perpétuo y sincero reconocimiento aunque, en opinión generalizada en toda Extremadura, existe una gran preocupación por la manifiesta inhibición de las Autoridades Regionales, pues a pesar de su proximidad, no se conocen proyectos concretos que hacer realidad antes de 1.992. Por nuestra parte, como perpetuo recuerdo, proponemos se levante un monumetnto en honor de la familia Hispánica, resultado del encuentro entre dos razas. En él se puede representar a un extremeño, a su esposa inndia, dos o tres hijos mestizos, resultado de aquella unión, y un fraile en actitud de bendecir esa familia. El lugar como más idóneo es el espacio ajardinado que existe entre la Casa de la Cadena y el Palacio del Marqués de la Conquista (el mayor recuerdo de América en Extremadura) y como testigos de excepción, los bustos de Francisco Pizarro e Inés Yupanqui Huaylas  y los de Hernando Pizarro y Francisca Pizarro Yupanki, máximos representantes de la unión entre ambas razas. Este monumento vendría a realzar la gran belleza que posee la Plaza Maor de Trujillo, símbolo del Mundo Hispánico. Hemos de aclarar que el proyecto de este monumento, en ningún momento trataría de oponerse ni a interferir a cualquier otro en este sentido.

Nos acercamos al final de nuestro escrito reivindicativo. Y queremos  hacerlo, recordando las palabras del Presidente de la Junta Regional que dedicaba: “A todos los extremeños de dentro y de fuera, a los que aquí nacieron y a los que han decidido voluntariamente ser ciudadanos de esta “tierra”, que se publicaban en el diario regional HOY, del 6 de septiembre de 1.987, en su pág. 13, con motivo del “Día de Extremadura”". Parte de su contenido era este: “Trujillo es un solar de nuestro territorio de honda y profunda evocación histórica, determinante a la hora de concebir nuestra identidad de extremeños y españoles en relación con América y punto de referencia definitivo a la hora de rememoral el Encuentro de las culturas de España y América. Tan universal es Trujillo, que cuando se menciona su nombre es difícil saber si hablamos de aquó o de allá, de España o de América, de Europa o del Océano Pacífico, del Viejo o del Nuevo MUndo. Trujillo es causa concluyente. Aquí en el Trujillo de Extremadura se fraguó el Encuentro con América. Para siempre Trujillo y Extremadura se hicieron universales”. Después de tan magníficas palabras, recordarle que un año en Trujillo son 365 días y el compromiso a que le obliga el contenido de su importante mensaje.

Tres apartados o capítulos se contienen en este escrito, ámpliamente comentados y razonados, y tres son las conclusiones que de él se desprenden, que son las peticiones que originan:

“TRUJILLO: CUNA DE LA HISPANIDAD”
“TRUJILLO: PLAZA MAYOR DE LA HISPANIDAD”
¡¡¡”TRUJILLO: PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD”!!!

Texto: José Antonio Ramos Rubio

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